
El asesor de Obama le debe su apellido a su tío, que falleció en 1933 en un enfrentamiento en Jurasalén con milicianos árabes. Su anterior apellido era Averbuj. El próximo jefe de gabinete de la Casa Blanca es hijo de un israelí y habla hebreo perfectamente. Dicen de él que en su casa mantiene el Kashrut, las leyes alimenticias judías. Aunque si por algo se le caracteriza es por tener un carácter fuerte. Se rumorea que una vez envió un pescado podrido a un colaborador con el que había discutido. También dicen que en la Administración Clinton, donde estuvo trabajando durante siete años, le llamaban “Rambo”. Sea esto cierto o no, su capacidad para conseguir financiación ha resultado siempre muy buena. Después de dejar su puesto en la Casa Blanca, cuando trabajaba con Clinton, se convirtió en banquero de inversión y ganó más de 16 millones de dólares.
En el 2002 se presentó al Congreso por Illinois y pasó a ser miembro del Comité de Procedimientos y Recursos de la Cámara de Representantes. Ahora es el cuarto congresista demócrata en importancia de esta cámara.
Emanuel fue voluntario en el ejército de Israel en la guerra del Golfo. En el 2005 hizo unas declaraciones algo polémicas en las que afirmaba estar a favor de la guerra de Irak. Aunque ahora asegura que la prioridad es conseguir la paz en Oriente medio.