dilluns, 27 d’octubre del 2008

Los sondeos dan la victoria a Obama

La próxima semana sabremos quien es el candidato a la presidencia de los Estados Unidos que tomará el relevo a George Bush. En las últimas semanas los resultados de los sondeos dan la victoria a Barack Obama. Pero como dice el diario lasamericas los sondeos no son siempre fiables. En las últimas elecciones la mayoría de encuestas daban la victoria a John Kerry y después de las elecciones, George Bush seguía en la Casa Blanca.

Una de las principales razones por las que no podemos creer completamente en los resultados de los sondeos es porque no hay una suficiente diversidad en la muestra encuestada. La mayoría de los encuestados son jóvenes y éstos darán su voto al candidato demócrata:

“Uno de los problemas (de los sondeos) es que los encuestadores tienen tendencia a ser jóvenes, y las personas mayores tienen menor voluntad de responder a encuestadores jóvenes. Si la mayoría es de nuevo joven, podría provocar una sobrevaloración del voto para Obama”, afirmó Herb Weisberg, profesor de ciencias políticas de la Universidad del estado de Ohio.
(Diario Las americas)

Las personas mayores son más reacias a decir por quien van a votar. De la misma manera que tampoco podemos tener en cuenta los votos por correo.
Según el diario desde 2003 los sondeos a boca de urna corren a cargo de la National election pool, consorcio creado entre los medios ABC News, Associated Press, CBS News, CNN, Fox News y NBC News. Dada la importancia que se dan a los sondeos, la Nacional Election Pool debería mostrar una mayor diversidad en las muestras encuestadas y así tener unos resultados más fiables.

Lo que está claro es que no sabremos con exactitud quien será el nuevo presidente de los Estados Unidos hasta que llegue el día de las elecciones. Así, la victoria de Obama, afirmada por las encuestas, no es más que un posible resultado.

diumenge, 19 d’octubre del 2008

Las promesas de Mc Cain en Florida

En el artículo publicado el sábado 18 en el diariolasamericas.com podemos encontrar algunas de las promesas que Mc Cain hizo en Florida, estado que los dos candidatos consideran clave. El título del artículo habla por si solo: “Mc Cain asegura que el día de una Cuba libre llegará”.
En este artículo podemos ver como el candidato a presidente de Estados Unidos hace casi su último esfuerzo para convencer a los ciudadanos para que le voten. Su convención en Florida es casi su último intento para ganar adeptos, de ahí que llegue a prometer una “Cuba libre”.
En el último debate volvió a ganar Obama y, por lo que dicen los medios de comunicación, la ventaja fue muy clara. Tal vez esta sea la razón por la que Mc Cain se ve obligado a hacer promesas como esta: “Si soy electo Presidente, vamos a parar de entregarles miles de millones de dólares a países que no nos quieren, como a Hugo Chávez de Venezuela,”. Sin olviadarse tampoco, como ningún otro candidato a la presidencia, de prometer a los jubilados que con él en la Casa Blanca no deberán preocuparse por sus ahorros.
A poco menos de un mes de las elecciones norteamericanas, Mc Cain y Obama siguen con sus visitas a los estados de norteamérica.

dissabte, 11 d’octubre del 2008

Elecciones y espectáculo

La espectacularidad en las campañas electores de Estados Unidos no es ninguna novedad. Por ejemplo, no nos sorprende que la gobernadora de Alaska acuse al candidato demócrata de “amigo de los terroristas” o que nos asegure que en su campaña ha habido irregularidades en la recaudación de fondos.
Esta espectacularidad es una de las estrategias principales de los partidos. Tan sólo hay que acordarse de cuando Hillary Clinton aseguró que había vivido un episodio casi “bélico” en un viaje a Bosnia donde iba como primera dama cuando su marido era presidente de los Estados Unidos.
Pero ¿los estadounidenses se creen todo lo que dicen sus políticos? Me cuesta creer que una persona decida cambiar su voto después de oír las acusaciones de Sarah Palin contra Obama. Es evidente que el demócrata no es amigo de los terroristas y más, teniendo en cuenta que éste es un tema bastante delicado para los norteamericanos.
Si la gente no se deja influir por estos comentarios, ¿cómo es que la política americana está repleta de ellos? En España no podemos imaginar ningún caso como el de Hillary Clinton, que se inventó una aventura para ganar votos.
Supongo que tal vez todo este espectáculo se deba a la intensidad con la que se vive la campaña electoral. Aunque desde nuestra perspectiva cuesta entender esa postura.

¿Demócrata o republicano?

A poco menos de un mes para las elecciones norteamericanas, podemos ver los resultados de varios sondeos que intentan saber quién acabará presidiendo Estados Unidos. El diario las Américas publicó el pasado 7 de octubre una noticia donde se definía cada estado como republicano o demócrata. Entre los estados republicanos encontramos Washington, California, Nuevo México, Nueva York, Massachussets y Nueva Jersey. Al contrario, algunos de los estados que darán su voto a Barack Obama, según el periódico, son Utah, Arizona, Montana, Kansas, Texas y Louisiana, entre muchos otros.
El diario las Américas nos habla de Florida como el estado clave ya que es uno de los que no se han definido claramente. Además, nos dice que para Mc Cain ganar en Florida supone un paso para llegar a la Casa Blanca.
Es curioso como estados como Indiana parecen cambiar su voto a pocos días de las elecciones. El periódico nos cuenta que Indiana es uno de los estados donde Bush ganó en 2004. Por este motivo, Obama ha intentado identificarse con la población afroamericana y así ganar votos. Los últimos sondeos realizados en Ohio, otro estado donde se supone que ganará Mc Cain, muestran un empate. Así que parece que Obama ha ganado simpatizantes.
Sin embargo, estos datos son sólo sondeos que dejan entrever qué sucederá el día de las elecciones. Aún no hay nada claro. Además, todavía queda el debate de los dos candidatos y seguro que otros comentarios como los que hemos podido oír estos últimos días, cuando Sarah Palin definía a Barack Obama como “amigo de los terroristas”. Hay que tener en cuenta que los norteamericanos aún pueden cambiar de opinión.