diumenge, 18 de gener del 2009

El plan keynesiano de Obama

Obama ha sido elegido presidente en una época en que la economía es un punto clave, ya que no está en su mejor momento. El demócrata tiene un pensamiento muy parecido al economista Keynes. La teoría de éste se caracteriza por creer que la demanda provoca el consumo. Por lo tanto, si no hay dinero la gente no consumirá y en consecuencia, se deduce que debería darse un aumento de los salarios para que la demanda vuelva a subir.

Keynes creía que el estado debía contratar gente para llevar a cabo obras púbicas y así la mayoría de la población cobraría un salario y consumiría, aumentando la demanda. Sin embargo, la crisis del capitalismo no está provocada por la caída de la demanda sino por la sobreproducción.

La idea de Obama para acabar con esta crisis financiera es hacer un plan keynesiano basado en tres ámbitos: la cobertura social, Internet y las energías alternativas. Estos son los puntos claves en que invertirá el nuevo presidente para que la sociedad norteamericana supere la crisis financiera. Pero en la página web del presidente se definen cuatro puntos más que permitirán revitalizar la economía norteamericana: crear nuevos empleos, conseguir un alivio inmediato para las familias de Estados Unidos, directa e inmediata asistencia para la vivienda y una rápida y agresiva respuesta a la crisis financiera.

Así, la propuesta en economía del nuevo presidente se aleja de las teorías monetaristas que creen que el consumo incita la demanda. Las propuestas del programa Obama-Biden parecen gustar a la gran mayoría de expertos en economía, así que quizá supongan una gran mejora para la economía norteamericana y un primer paso para superar la crisis financiera.