Obama ya es el nuevo presidente de los Estados Unidos, el primer presidente negro de la historia. La ceremonia de ayer será recordada por mucho tiempo. Muchos fueron los que acudieron al acto de investidura del 44º presidente de los Estados Unidos. Miles de personas estuvieron alrededor del Capitolio a partir de las 10 de la mañana, hora norteamericana. Aquellos que estaban más lejos pudieron seguir la ceremonia a través de pantallas gigantes.
Muchas de estas personas llevaban dos días en Washington esperando este momento. Tanta gente había, que se permitió que los bares abriesen las 24 horas del día.
Una de las actuaciones con las que se abrió el acto fue la interpretación de una de las canciones de Aretha Franklin, vestida de blanco y con un gran lazo en su sombrero. Después de la cantante, hizo juramento el vicepresidente Biden, mano derecha de Barack Obama. A continuación se pudo disfrutar de la interpretación de música clásica de una de las bandas preferidas del presidente.
Seguidamente vino el momento más esperado: el juramento de Obama sobre la biblia de Abraham Lincoln. Su mujer, Michele, no podía evitar mirarlo con gran devoción mientras éste juraba fidelidad a su país. El discurso del nuevo presidente empezó con un agradecimiento por el servicio prestado a la nación a George Bush, a quien el público abucheó en su llegada. Obama es consciente que los retos que se ha propuesto no son fáciles pero se enfrentará a ello con perseverancia.
El nuevo presidente dejó ver su sentimiento patriótico con frases como “Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la tierra” o “Debemos reiniciar el trabajo de hacer América”. También hizo especial hincapié en las propuestas de economía, sobre todo en el desarrollo de las nuevas tecnologías y de Internet. Obama afirmó que el mercado debe tener un control. Además, hizo referencia al mundo musulmán, diciendo que espera tener con él un respeto mutuo. De esta manera el nuevo presidente abrió una “nueva era de responsabilidad”.
Después del discurso del nuevo presidente tuvo lugar el recital de un poema de Elizabeth Alexander, el discurso del reverendo Joseph E. Lowery y el himno nacional de la banda de la Marina.
Cincuenta años después de Luther King, se daba la bienvenida a la Casa Blanca al primer presidente negro de la historia estadounidense. Ayer fue un día de gran celebración para América y para Barack Obama. A partir de hoy empieza una época de trabajo duro para conseguir el cambio prometido.
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